En Iruelas se concentra una interesante
muestra de especies vegetales. En los primeros momentos del paseo
encontramos encinas (Quercus ilex) que
perviven de forma aislada, la mayoría de porte arbustivo,
aunque podemos recrearnos con siluetas de ejemplares centenarios. Más
abundantes son los enebros (Juniperus
oxycedrus) que forman bosquetes.
El
matorral en los primeros metros de ascensión está
compuesto de jaras (Cistus ladanifer),
romero (Rosmarinus officinalis),
cantueso (Lavandula stoechas), retama
(Retama sphaerocarpa) y torvisco (Daphne
gnidium).
La siguiente escala
nos ofrece muestras de robledales, también con ejemplares
centenarios de roble melojo (Quercus
pyrenaica), pero son los pinos los que ocupan la mayor
superficie del valle: pino resinero (Pinus pinaster), laricio o
cascalbo (Pinus nigra) y el pino albar
o valsaín (Pinus sylvestris).
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Entre estas grandes formaciones podemos
encontrar castaños (Castanea sativa)
y olmos (Ulmus minor), que sin llegar
a formar bosques están bien representados en el valle.
Entre
los pinos crecen toda una serie de especies arbustivas: escobas
blancas (Cytisus multiflorus), retama
blanca (Genista florida), rusco (Ruscus
aculeatus), labiérnaga (Phyllyrea
angustifolia), zarza (Rubus ulmifolius),
helecho común (Pteridium aquilinum)....
Acercándonos a las cumbres
aparecen escasos ejemplares de enebros rastreros (Juniperus
communis) relegados por la gran extensión del piornal
(Citysus purgans).
A
lo largo de las vaguadas se presenta también una gran
variedad de especies arbóreas: alisos (Alnus
glutinosa), fresnos (Fraxinus
angustifolia), sauces (Salix spp.)
o chopos (Populis nigra) y en menor medida ejemplares de arces (Acer
monspessulanum), arraclán (Rhamus
frangula), tejos (Taxus baccata)
y acebos (Ilex aquifolium). |
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